Calatayud recupera las cifras prepandemia en afluencia turística durante la Semana Santa. Varios hoteles de la ciudad han colgado el cartel de completo y la ocupación media de los establecimientos se sitúa en el 91%.

 

La Oficina de Turismo ha atendido a más de 1.300 personas, procedentes en su mayoría de Madrid, Cataluña, País Vasco y la Comunidad Valenciana.

 

La Semana Santa de Calatayud, Declarada de Interés Turístico de Aragón, y considerada como una de las más antiguas y peculiares de España es un atractivo histórico, religioso y artístico en sí mismo que ha quedado patente estos últimos días en la localidad. Las excelentes temperaturas y el auge generalizado de la actividad turística, que ha recuperado niveles previos a la pandemia, han sido un revulsivo para las calles de Calatayud.

 

Para los turistas, descubrir las emblemáticas procesiones bilbilitanas se une con el interés por conocer el patrimonio cultural de la ciudad. Precisamente la Oficina de Turismo ha desarrollado numerosas visitas turísticas a los principales monumentos todos los días festivos.

 

“El impacto en el sector de la hostelería ha sido potente y hay satisfacción y optimismo de cara al resto de la primavera”, explica el concejal de Turismo, Jorge Lázaro. Por delante vienen dos fines de semana con jornadas festivas: el 23 de abril, Día de Aragón y el puente del 1 de mayo. A ello se suma la inminente apertura de la Colegiata de Santa María.